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La autoría en la era de la IA: el caso Studio Ghibli, OpenAI y la generación de imágenes

reflexión • 29-03-2025 12:48:31 • Escrito por: Cristian Labarca

La reciente polémica que involucra a OpenAI, Studio Ghibli y la generación de imágenes con inteligencia artificial ha puesto nuevamente sobre la mesa una pregunta urgente y compleja: ¿qué es la autoría en la era de los modelos generativos? Con el lanzamiento de la nueva funcionalidad de ChatGPT, que permite crear imágenes al "estilo de" artistas y estudios reconocibles, el debate entre creación, imitación y apropiación cultural está más vigente que nunca.

El caso Ghibli: estilo, sensibilidad y propiedad intelectual

Durante marzo de 2025, usuarios comenzaron a viralizar en redes sociales una serie de imágenes generadas por IA que simulaban ser escenas clásicas del cine de Studio Ghibli, pero con eventos históricos dramáticos (como el 11-S o el asesinato de JFK). Aunque estas imágenes eran técnicamente sorprendentes, generaron rechazo inmediato por parte de la comunidad artística y de los fans del estudio japonés.lawyer-studio-ghibli-legal-action-openaiStudio Ghibli no ha emitido una acción legal directa (aunque circuló una carta falsa de "cease and desist"), pero voces como Rob Rosenberg, exconsejero legal de Showtime, han afirmado que podría haber base legal para una demanda, en tanto se está generando una asociación indebida entre la empresa japonesa y contenido que jamás aprobaría. (Futurism)

Legalmente, ¿qué se puede proteger?

Aquí el punto crítico es que, en la mayoría de las jurisdicciones (incluyendo EE.UU.), el estilo artístico no está protegido por derechos de autor. Se pueden proteger obras específicas (películas, personajes, composiciones), pero no una sensibilidad estética como la que representa Ghibli. Por tanto, mientras las imágenes generadas no reproduzcan personajes o escenas concretas, es difícil que se consideren ilegales. (Business Insider)

Esto abre un vacío importante: las IA pueden generar contenido que explota lo reconocible de un estilo sin infringir, técnicamente, ninguna ley. Pero la pregunta es: ¿es ético hacerlo?

La posición de los creadores reales

Hayao Miyazaki, cofundador de Studio Ghibli, ha sido tajante respecto al uso de IA en la creación artística. En entrevistas anteriores, ha declarado que la IA que genera animación es "una afrenta a la vida misma". Para autores como él, el proceso creativo no es sólo el resultado visual, sino el contexto humano, la intención emocional y el cuidado en cada cuadro.

Este punto de vista no es menor: mientras las plataformas de IA promueven la accesibilidad y la eficiencia, también aplanan los procesos y borran las biografías detras del arte. En este sentido, el uso de modelos generativos que simulan estilos como los de Ghibli se percibe como una trivialización del legado cultural.

Las políticas de OpenAI y otras plataformas

OpenAI ha establecido en sus términos de uso que los usuarios son propietarios del contenido generado con sus modelos, lo que deja la responsabilidad legal en manos de quienes generan las imágenes. Además, afirma tener restricciones para evitar la replicación del estilo de artistas vivos, aunque no se aplica de forma consistente: Ghibli no es una persona, pero Hayao Miyazaki está vivo, y su estilo es inseparable de su persona.

Otras plataformas, como Adobe Firefly, han optado por entrenar sus modelos solo con contenido libre de derechos o licenciado, mientras que Stability AI enfrenta demandas por usar material protegido sin autorización. La industria está en una carrera sin regulación clara, y los vacíos legales se convierten en oportunidades para algunos y amenazas para otros.

¿Qué pasa si uso una imagen de una persona real para generar contenido con IA?

Utilizar la imagen de una persona real, sin su autorización, para crear contenido con fines comerciales puede ser una violación grave a sus derechos de imagen y privacidad. En países como España, el uso no consentido de imágenes personales puede ser sancionado con penas de prisión y multas. Incluso si la imagen generada no es idéntica, pero sugiere fuertemente a una persona real, puede ser legalmente cuestionable. (Legalitas, PymeLegal)

Impacto ambiental de generar imágenes con IA

El impacto de la IA no es solo cultural y legal. También tiene un alto costo ambiental. Cada imagen generada puede consumir tanta energía como una carga de teléfono móvil y emitir carbono como conducir 6,4 km. (Programamos)

A esto se suma el consumo masivo de agua para refrigerar centros de datos: se estima que la infraestructura global de IA podría llegar a usar seis veces más agua que Dinamarca para 2026. (UNEP)

En tiempos donde muchas comunidades aún carecen de acceso a agua potable o energía confiable, este tipo de consumo debería obligarnos a repensar cómo y para qué usamos la tecnología.

¿Qué queremos conservar del acto de crear?

Este caso revela que el conflicto no es solo legal, sino cultural y ético. Las imágenes generadas al estilo Ghibli no son ilegales, pero pueden ser vistas como irrespetuosas. No rompen la ley, pero quizá rompen algo más importante: la confianza en el significado del arte.

Como creadores, tecnólogos y ciudadanos, debemos preguntarnos: ¿queremos un mundo donde el arte sea reducido a un estilo que puede ser copiado? ¿Dónde queda la intención humana, la historia, la emoción?

La IA generativa tiene un potencial enorme, pero su uso requiere responsabilidad. Conocer el impacto legal, social, ambiental y cultural es parte del nuevo contrato que debemos construir con estas tecnologías.

Quizá es tiempo de dejar de preguntarnos si "podemos" hacer ciertas cosas con IA, y empezar a preguntarnos si debemos hacerlas.

Y en ese ejercicio, la creatividad humana sigue siendo insustituible.

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Cristian Labarca

Diseñador y emprendedor en nlace: Agencia Digital. Más de 18 años creando y liderando proyectos de Marketing Digital para grandes marcas nacionales e internacionales.