SaaSpocalipsis: por qué Wall Street está dudando del SaaS
IA • 12-02-2026 10:50:09 • Escrito por: Cristian Labarca
En febrero de 2026 apareció una palabra que resume una tensión que venía creciendo hace años: SaaSpocalipsis.
Medios financieros comenzaron a usar el término para describir la caída en la valorización de empresas de software como servicio (SaaS), gatillada por un miedo concreto: que la inteligencia artificial esté empezando a borrar parte del valor tradicional del software.
No estamos frente al fin del software. Estamos frente al fin del modelo SaaS que vivía de vender licencias sin demostrar impacto real.
Y ese cambio abre una oportunidad enorme para equipos pequeños capaces de desarrollar sistemas a medida con IA, como hoy lo hacemos en NLACE.
¿Qué están viendo los inversionistas?
El mercado no se mueve por titulares. Se mueve por expectativas de flujo futuro. Y hoy hay cinco riesgos que están siendo “priceados” en el modelo SaaS tradicional.

1. Riesgo al modelo por asiento
Durante dos décadas, el SaaS creció cobrando por usuario activo. Más empleados, más licencias. Más licencias, más ingresos.
Con agentes de IA y copilotos, una persona puede hacer el trabajo de varias. Una empresa puede reducir asientos sin reducir producción.
Si el crecimiento dependía de vender más logins, la ecuación cambia.
2. Riesgo de desintermediación
La IA ya no es solo una funcionalidad dentro del software.Se está convirtiendo en una capa que se ubica entre el usuario y la aplicación.
Si el usuario le pide a un agente “hazme este informe” o “genera esta propuesta”, el agente puede interactuar con múltiples sistemas sin que el usuario toque la interfaz original.
Parte del valor histórico del SaaS estaba en su experiencia de uso. Si la experiencia se vuelve conversacional y transversal, el moat se debilita.
3. Cambio en la lógica de pricing
Cobrar por acceso empieza a sonar obsoleto cuando el cliente quiere pagar por trabajo hecho.
La discusión ya no es “cuántos usuarios tienes”, sino:
- Cuántas tareas resolviste
- Cuánto tiempo ahorraste
- Cuánto ingreso generaste
El paso de licencias a resultados es un cambio estructural, no cosmético.
4. Presión en márgenes
Incorporar IA no es gratis.
Entrenamiento, inferencia, infraestructura, seguridad, compliance. Todo suma costo. Si el cliente espera pagar lo mismo por más automatización, el margen se tensiona.
5. Incertidumbre sobre el verdadero moat
Muchos SaaS crecieron gracias a distribución, integración o hábito.
Si el valor central era la interfaz y no el dato, la red o la ejecución, el mercado empieza a preguntarse qué tan defendible es esa posición.
Lo que realmente está cambiando
El usuario ya no quiere aprender herramientas. Quiere resultados.
Este cambio desplaza el foco desde la aplicación hacia la ejecución.
El software deja de ser un lugar al que entras. Empieza a ser algo que trabaja por ti.
Eso es lo que incomoda al mercado.
¿Significa esto el fin del SaaS?
No.
Significa que el SaaS tiene que mutar.
Los movimientos que ya se observan son claros:
- IA nativa integrada al core del producto
- Ecosistemas de datos propios como ventaja competitiva
- Pricing híbrido: combinación de suscripción y uso
- Métricas centradas en outcome, no en acceso
El SaaS no desaparece. Cambia su unidad de valor.
La oportunidad que se abre para equipos pequeños
Aquí está el punto interesante.
Mientras el mercado castiga a empresas grandes por incertidumbre, el costo de construir software competitivo ha bajado radicalmente.
Hoy un equipo pequeño puede:
- Prototipar en días
- Integrar APIs complejas
- Automatizar flujos
- Documentar con IA
- Iterar rápido sin estructuras pesadas
El “software a medida” vuelve a ser viable.Pero no como proyecto eterno.
Vuelve como producto modular, enfocado en resolver un flujo completo y medible.
El caso NLACE y productos como Cierro.app
En NLACE no competimos por vender asientos. Competimos por resolver procesos críticos.
Un ejemplo es cierro.app, nuestro software de propuestas comerciales que muestra cuánta plata tienes en juego y ayuda a cerrar ventas.
Hace algunos años, desarrollar algo así habría requerido:
- Un equipo grande
- Meses de desarrollo
- Alto costo inicial
- Mucha incertidumbre
Hoy, con IA aplicada a ingeniería y diseño de sistemas, un equipo pequeño puede llevar un producto a producción con menos fricción y más velocidad.
No se trata de reemplazar el SaaS existente.Se trata de construir sistemas específicos donde el valor está en el conocimiento y en la ejecución.
Ese espacio es enorme.
El verdadero cambio no es técnico, es económico
Lo que está ocurriendo no es un fenómeno tecnológico aislado. Es una reconfiguración económica del valor del software.
Cuando la IA hace visible ineficiencias internas, procesos mal definidos o conocimiento desordenado, el problema deja de ser la herramienta.
El problema pasa a ser el sistema.
Las empresas que entiendan esto diseñarán sistemas inteligentes alineados a su negocio.Las que sigan acumulando herramientas sin integración sentirán la presión.
Nuestra apuesta
En NLACE creemos que estamos entrando en una etapa distinta.
Menos herramientas sueltas. Más sistemas conectados.
Menos venta por licencia. Más valor medible en procesos clave.
El SaaS no muere.Pero el modelo que dominó la última década ya no es suficiente.
La pregunta no es si la IA va a cambiar el software.
La pregunta es quién va a diseñar los nuevos sistemas.
Si quieres conversar sobre cómo transformar un proceso crítico de tu empresa en un sistema inteligente y medible, hablemos.
En un mundo donde el software se vuelve ejecución, diseñar bien el sistema deja de ser opcional.